Ecografía en el tratamiento de suelo pélvico

En el blog anterior vimos cómo la ecografía puede ayudarnos durante la valoración del suelo pélvico, pero ¿sabías que también puede ser una herramienta muy útil durante el tratamiento?

El ecógrafo nos permite observar en tiempo real cómo se comportan diferentes estructuras y, de esta manera, podemos utilizar la
ecografía como herramienta de biofeedback para mejorar el aprendizaje y la conciencia corporal durante las sesiones.

¿Cómo puede ayudarnos la ecografía durante el tratamiento?

Mejorar la conciencia de la musculatura

Uno de los aspectos más interesantes es que podemos utilizar la ecografía como una herramienta de feedback visual.

Podemos observar cómo se activa la musculatura de la faja abdominal y del suelo pélvico y utilizar esta información para ayudarte a comprender mejor qué ocurre cuando realizas una contracción o determinados movimientos.

Esto puede ser especialmente útil para aprender a activar correctamente la musculatura, entender las indicaciones que te damos durante la sesión y ganar confianza a la hora de realizar los ejercicios.

¿Qué ocurre cuando hacemos un esfuerzo?

La ecografía también puede ayudarnos a observar cómo responde nuestro cuerpo ante diferentes esfuerzos y movimientos del día a día.

Podemos analizar qué ocurre con la musculatura durante ejercicios como:

  • Una sentadilla.
  • Una zancada.
  • Levantar o transportar peso.
  • Diferentes movimientos cotidianos.
  • Incluso ante un esfuerzo como toser.

De esta manera podemos observar cómo responde el suelo pélvico y la pared abdominal y, si es necesario, modificar la estrategia de movimiento o de gestión del esfuerzo.

La postura también puede influir

Otro aspecto que podemos trabajar durante el tratamiento es la relación entre postura, movimiento y suelo pélvico.

Podemos observar cómo cambia la activación de la musculatura cuando modificamos nuestra postura y utilizar esta información para entender mejor cómo gestionamos nuestro cuerpo durante las actividades cotidianas.

El objetivo no es buscar una postura perfecta, sino conocer diferentes estrategias y encontrar aquellas que mejor se adapten a cada persona y a cada situación.

Comparar los cambios durante el tratamiento

La ecografía también nos permite realizar un seguimiento de la evolución.

Podemos comparar determinadas mediciones y observaciones realizadas durante la valoración inicial con las que obtenemos posteriormente, siempre teniendo en cuenta que la evolución no depende únicamente de una medida.

De esta manera podemos observar cambios en la activación, coordinación y respuesta de la musculatura, además de valorar cómo evolucionan los síntomas y las capacidades de cada persona.

Una herramienta que nos ayuda durante las sesiones

Tener una herramienta como el ecógrafo nos permite obtener información en tiempo real y utilizarla como apoyo durante el tratamiento.

No sustituye a la valoración clínica ni a la exploración, sino que es una herramienta más que podemos utilizar para comprender mejor cómo funciona tu cuerpo y adaptar el tratamiento a tus necesidades.

En Pequesano utilizamos la ecografía como apoyo durante nuestras sesiones de fisioterapia de suelo pélvico, ayudándote a conocer mejor tu musculatura y a entender qué ocurre cuando realizas diferentes ejercicios y esfuerzos.

Aprende a conocer tu suelo pélvico

Nuestro objetivo no es únicamente trabajar durante la sesión, sino que puedas entender cómo funciona tu cuerpo y aprender a gestionarlo también en tu día a día.

Porque cuanto mejor comprendas lo que ocurre, más herramientas tendrás para aplicar lo aprendido fuera de la consulta.

Desde Pequesano podemos ayudarte y enseñarte cómo funciona tu suelo pélvico y cómo puedes trabajar de forma adaptada a tus necesidades.

¿Quieres conocer cómo funciona tu suelo pélvico?

Si quieres realizar una valoración o conocer cómo podemos utilizar la ecografía durante tu tratamiento, podemos ayudarte a valorar tu caso y explicarte cómo trabajamos.

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